Hoy me senté a la vera de mi vida,

Me asome a la ventana de mis sueños,

Intentando descubrir los capítulos ya escritos de este libro que ojeo día tras día,

Sume las cosas difíciles, para luego restarlas de las positivas

Y descubrí entonces que el saldo siempre termina siendo favorable.

Entendí que por más lagrimas que derrames en el trayecto,

Para conocer la felicidad y valorarla primero debes paladear

Lo amargo, nada es fácil pero tampoco tan complicado como para volver a Creer, a Soñar,

A Intentarlo todo.

Bajar los brazos implica darte por derrotado antes de haberlo intentado,

El resultado será una incógnita eterna a la que nunca le hallarás respuesta alguna.

En cambio si te arriesgas y no obtienes lo que anhelas te queda el sabor

De haber hecho aquello que deseabas, y no la incertidumbre de haberte quedado

A mitad de camino.

Mañana siempre es un peldaño nuevo para seguir ascendiendo

En la escalera infinita de esta vida adonde cada día aprendes algo diferente,

Hoy es un regalo en el que estas aquí y ahora para sentirte vivo/a

Con un montón de oportunidades de ser Mejor,

Dar, Crecer, Soñar, Caer, Vivir, Aprender, mejorar,

Sonreír, pero sobre todo para que no dejes Fenecer la esperanza

Y Olvides que lo más hermoso que puede sucederte

Seguro está por Llegar.

Termino el día, ansiosa espero el alba,

Apoyo la cabeza en la almohada con la certeza

De que veré entrar una vez más el sol por la Ventana.

©®Analía Colazo Bidegain

Todos los Derechos Reservados



















































1 comentarios:

Néstor Salgado dijo...

LORENA
Precioso mensaje y bello poema; es verdad uno debe apostar siempre a un futuro renovado; te espero de visita por mis casas en blogspot; que estés muy bien y siempre hermosa, un beso